martes, 3 de junio de 2008

Los Zopilotes de Portobelo

Parecen monjas de esas que llevan hábito negro y que cuando sopla el viento este se agita como alistando las alas para salir volando. Personalmente, siento por esta ave rapaz una repulsión difícil de explicar, los asocio a vertederos de basura, a sucio, a la miseria humana.

Pues bien, en Portobelo viven alegremente en comunión con la comunidad, se les puede encontrar en los sitios más importantes del pueblo, en la Aduana, en el parque, en las torres de la basílica del Cristo Negro o en el fuerte de San Jerónimo, por todos sitios, forman parte del paisaje.

Llevamos acá ya algún rato y no logro acostumbrarme a su presencia, tanto que cruzo la calle o me doy la media vuelta para evitarlos. Me da terror que perciban mi asco y por hacerme la puñeta aterricen en mi cabeza y muera del puritito susto y lo peor de manera poco digna.

Después de un día de fiesta se les puede ver en el parque dándose un tremendo festín sin ningún pudor y sin que nadie se inmute por su presencia. Y pensar que hubo un tiempo en que Portobelo fue de las ciudades más ricas del nuevo mundo, por donde pasaba el oro que se exportaba a España además de un centro de comercio muy importante.

¿Y los Portobeleños? pues la verdad nada, tiran alegremente la basura donde sea, en los ríos, en la calle, por las ventanas, en el mar, no parece existir la más mínima consciencia del entorno, de este entorno que es suyo y que es tan precioso y tan único, selva tropical casi vírgen y una bahía hermosísima que hace honor a su nombre. Me da verguenza ajena cuando por las mañanas veo pasar las bolsas de basura flotando en dirección a alta mar.

El otro día y para terminar el tema, un hombre muy simpático me contó que había preparado zopilote, acá le llaman gallinacea, para la comida del domingo, que había quedado tiernito y crujiente y que sus invitados no terminaban de alabar el delicioso plato. Primero me sentí muy agradecida de no haber estado invitada y luego no pude evitar que se me revolvieran las tripas.

No hay comentarios: